
Burkart, último ganador del Campeonato del Mundo de Rallyes Junio antes de que el certamen fuera substituido en 2011 por la Academia WRC de la FIA, tenía como objetivo finalizar entre los diez primeros, pero un golpe de una piedra dañó los frenos traseros de su coche en la última especial de la jornada. Después de pasar más de nueve minutos tratando de repararlo, Burkart y su copiloto, André Kachel, decidieron abandonar.
En el segundo día de carrera volvieron gracias a la norma SupeRally, y a pesar de sufrir un problema en el eje de transmisión el sábado y otro en su limpiaparabrisas durante la fuerte lluvia caída en las primeras especiales del domingo, Burkart fue capaz de llegar a la meta en Trier.
“Me siento un poco raro; por una parte estoy contento y por otra enfadado”, dijo el piloto de 28 años que pilotó el Fiesta RS WRC en una prueba del WRC por primera vez. “Estoy satisfecho de cómo ha ido todo el fin de semana, pero también hemos tenido algunos pequeños problemas que han afectado mucho al resultado final. He disfrutado mucho pilotando el coche y el equipo M-Sport me ha hecho sentirme muy cómodo. En general los comentarios son positivos y me quedó con que los tiempos marcados no están mal. Ha sido un buen fin de semana y por supuesto estoy muy contento de poder llegar al final de un rallye tan complicado como es el de mi país”.
Burkart confía en poder tener un programa de pruebas en el futuro. “Me gustaría correr alguna prueba más, pero ahora mismo estamos muy lejos de poder lograrlo”.

